La clínica comenzó en 2009 cuando Ana, la fisioterapeuta gerente, llegó a Vera con la ilusión de que otra Fisioterapia es posible. Fueron comienzos duros, pues era nueva en el pueblo (aunque ella había vivido casi toda su vida en Cuevas del Almanzora, pueblo vecino) y, además se negó a pactar con aseguradoras que ofrecían ridículas cifras, donde el paciente dejaba de ser un elemento importante a ser un número más... Prefirió dar un servicio totalmente personalizado y adaptado a cada paciente con un costo moderado. 

Tras 9 años después de aquello, desde hace uno en el nuevo emplazamiento (Pasaje Saturno, local 9) seguimos con el mismo pensamiento, las ganas e ilusión aumentadas junto con el equipo que hoy conforman Vitea Fisioterapia.